Herpes

¿Qué es el herpes?

El herpes es causado por dos virus que se relacionan; herpes simplex 1 o 2. El tipo 1 usualmente ocurre alrededor de la boca; el tipo 2, más a menudo, en los genitales o el área anal. A pesar de esto, ambos tipos pueden ser transmitidos hacia cualquiera de estas áreas.


Síntomas

Los síntomas son la aparición de una o más úlceras o pequeñas ampollas. Estas a menudo causan picazón o son dolorosas y rápidamente se desarrollan para convertirse en úlceras pequeñas. Estas aparecen de entre 2 a 20 días en la parte del cuerpo donde usted se ha contagiado de la infección. Las ampollas comienzan a curarse en el lapso de una semana, pero puede que pase varias semanas en desaparecer. Con el herpes anal, usted puede que experimente dolor, fiebre, dificultad al orinar, y sensibilidad en la parte interior de sus piernas antes que aparezcan las ampollas.

Después que desaparecen las úlceras, el virus se vuelve inactivo, pero permanece en su cuerpo de por vida. Las úlceras pueden que nunca retornen, pero en casi todos los casos, el virus es reactivado, causando síntomas similares en la misma área. No se puede todavía entender porque el herpes se reactiva. Períodos de stress, enfermedad o cansancio puede que causen el retorno de los síntomas. El herpes no causa complicaciones en los hombres, pero las mujeres embarazadas con un herpes activo corren el riesgo de transmitirle el herpes a su bebé durante el parto.


¿Cómo se transmite?

Usted puede contagiarse del herpes a través de contacto directo y usted puede infectarse:

  • Teniendo Sexo vaginal o anal con alguien que tenga herpes genital

  • Recibiendo sexo oral de alguien que tenga herpes oral (úlceras)

  • Tocando las úlceras del herpes y después tocar sus ojos, boca y/o genitales.

En la mayoría de los casos, las infecciones ocurren cuando la pareja tiene un brote. A pesar de esto, ha habido algunos casos donde el virus fue transmitido hasta después de que la persona infectada no tenía ningún síntoma visible.


Diagnóstico

El herpes puede ser diagnosticado a través de un examen físico. Si hay lesiones presentes, se tomara una muestra de una de las úlceras con un hisopo de algodón y será enviada al laboratorio. Los exámenes de sangre para el herpes no son muy seguros, y no pueden utilizarse como un diagnóstico. A pesar de esto, si usted tiene úlceras, es importante que se haga un examen de sangre para determinar que las ampollas no son debido a la sífilis.


Tratamiento

En el presente, no existe ninguna cura para el herpes. El herpes puede ser tratado con antivirales en píldoras (Valtrex). Los tratamientos funcionan mejor cuando se comienzan lo antes posible cuando se han detectados las ampollas o úlceras. Si usted tienes botes de herpes frecuentemente, puede considerar tomar estos medicamentos regularmente, previa consulta con su médico. Suplementando la dieta con alimentos ricos en lisina, ha demostrado su influencia en la reducción de recurrencia de herpes.


Prevención

Para reducir el riesgo de transmisión del herpes, evite cualquier actividad sexual si usted tiene una llaga u otro síntoma de herpes. El uso de condones, guantes y otras barreras durante el sexo, no lo protegerán completamente de contraer el virus. Es una buena idea el informarle de su condición a sus parejas sexuales.